"Vecina, que bueno que esté esto, porque me evito ir al banco, hacer colas y pagar." CajaVecina en Puente Alto.
La dueña del bazar Gemita de Puente Alto es un referente de la Villa Nocedal III, donde tiene su negocio. No sólo llevó la CajaVecina pensando en el sector de lisiados de su villa, sino que organizó a los cartoneros y a los vecinos para que sacaran CuentaRUT y hoy, además, los educa financieramente.
Ester Roa Basaes (55) escuchó en la radio sobre el proyecto CajaVecina de BancoEstado. De inmediato pensó en los lisiados que hay en su villa, la Nocedal II de Puente Alto. “Llamé para participar, porque pensé que sería bueno para ellos. Todos andan en silla de ruedas y el banco más cercano está en la plaza de la comuna, a más de 20 cuadras”, recuerda. Vive hace 20 años en el lugar y hace 10 que tiene el negocio con el que “le di educación a mis dos hijas: una es asistente social y la otra arcenalera y anestesista”, cuenta con orgullo. Desde que escuchó el aviso ha pasado un año y dos meses y la CajaVecina del bazar Gemita es un éxito. “Me ha ido súper bien. Excelente. Los vecinos han confi ado en mí, porque para esto tienen que confi ar. Al principio me decían ¿es verdad esto? Ha sido bueno para el negocio, porque todos los días hay transacciones y para mí, porque me ha hecho crecer como persona”.
Impetuosa por naturaleza
Y es que la señora Ester se ha preocupado de ayudar tanto a sus vecinos como a los de las villas colindantes. Les ha enseñado cómo aprovechar más los benefi cios de tener un medio de pago y un banco en la esquina de sus casas. “Hay mucha gente de la Nocedal III que recoge cartones y pasan a comprar un cigarro o alguna cosa. Entonces yo les entrego solicitudes de CuentaRUT y les explico qué significa.
Varios se han entusiasmado, la han sacado y, después de trabajar, pasan a depositar su platita. Para Navidad, muchos tenían ahorrado lo sufi ciente para comprarles algún juguete a sus hijos”, relata Ester. Y agrega algo que explica en buena medida la fortaleza del sentido social de esta fi lial de BancoEstado: “es muy bueno porque nadie va al banco para ahorrar mil pesos. Sólo en locomoción se iría más de la mitad”. En poco tiempo esta microempresaria gestionó con el Banco más de 150 solicitudes de CuentaRUT para sus vecinos. “Cuando se abrió la caja nadie la tenía, así que desde entonces la promuevo. Les llevo folleto a los lisiados y a cualquier cliente le digo que se inscriba porque no tiene costo y les sirve como tarjeta BIP, para ahorrar y una serie de cosas. Les reviso el formulario y gestiono con el ejecutivo. Después converso con el cartero para que entregue las tarjetas”.
Y su esfuerzo no termina ahí. Cuando el cliente llega con el plástico sin saber muy bien qué hacer con él, ella misma se los activa y les explica lo que se puede y lo que no se puede hacer. “Yo me doy el tiempo para explicarles y por eso confían en mí. Y la gente está feliz: me dice ‘vecina que bueno que esté esto, porque me evito ir al banco, hacer colas y pagar locomoción”.